domingo, 10 de noviembre de 2013

EL LIBRO (CUENTO) DE LA SUMISIÓN

Años teniendo que utilizar la @, que me resulta bastante incómoda, incordiante y con la que me identifico poco, las terminaciones o/a, os/as, es/as, que además dificultan bastante la lectura…, y hoy me entero que la mujer lo que tiene que hacer, es ser sumisa.
¿Pensar? ¿Para qué? Lo que hay que hacer es obedecer.
Así lo indica un libro que ya ha sido líder de ventas en Italia, y que se ha publicado en España por iniciativa del Arzobispado de Granada. “Por Dios Bendito”, con la cantidad de buenos “escritores/as” buscando quien les publique.
El otro día llegó a la pantalla de mi teléfono un texto a modo de chiste que decía algo así:
“Había una vez una chica que le pidió matrimonio a un chico. Este le dijo que no y la chica vivió feliz para siempre. No tuvo que lavar y planchar para nadie, entraba y salía a su antojo, se cepillaba a quién le daba la gana y se gastaba su dinero como quería. ¿Por qué no nos contaron este cuento en vez de jodernos la vida con el puto príncipe azul?”
A la autora del libro, que se cuestiona qué viene después del beso final de los cuentos y películas y que recalca que “ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa”, tampoco le debieron contar el bueno.

http://www.hoy.es/rc/20131110/mas-actualidad/sociedad/arzobispado-granada-edita-libro-201311100003.html
 

sábado, 9 de noviembre de 2013

LLEGUÉ TARDE, OTRA VEZ.

Antes, sólo me reñía el Alcalde por no leer el periódico. Entonces trabajaba en un Ayuntamiento y debía estar al tanto de todas las noticias en las que aparecía la Escuela Taller que yo dirigía. Leerlo era una labor que, normalmente, no realizaba debido a la variedad de comienzos del día que se nos planteaban en cada jornada. Cuando aparecíamos en portada, solía enterarme porque el Alcalde me llamaba dando gritos a las 8:00 de la mañana, cuando no había tenido tiempo, ni siquiera, de entrar en el despacho.
Sigo intentando hacerlo a primera hora de la mañana, pero tampoco es una tarea que me resulte fácil y no consigo hacerlo más de una vez por semana. Ahora, la diferencia, es que me riñe más gente: los miembros de mi equipo de trabajo, el Secretario General de la Consejería para la que trabajamos, mis amigos y por último mi madre hace un par de días.
Tienen toda la razón. El miércoles, el Hoy publicaba el fallecimiento de un hombre en una céntrica calle de mi localidad. Era un íntimo y muy querido amigo de mi familia.
Mis obligaciones laborales mantuvieron mi teléfono desconectado todo el día y mi falta de costumbre de leer el periódico aumentaba mi desconexión con el mundo.
Cuando me enteré del suceso, apenas tuve tiempo de salir corriendo para llegar al entierro. Todo el mundo me echó en falta en el tanatorio y en los momentos críticos en los que hay que estar junto a los familiares. Yo no podía más que sentirme culpable, y recordar. Recordaba la dedicación que ofreció a mis abuelos, la ayuda que desinteresadamente me dio en mis comienzo con las nuevas tecnologías, el tiempo de juego con su hija pequeña, que ahora ahogaba su llanto sobre el hombro de su madre y tantas otras situaciones en las que él estuvo ahí, donde consideraba que debía estar.
Todo ha sido prematuro, sin aviso previo y con premura. Esta vez el periódico fue más rápido que las llamadas, que los mensajes, que los correos. Pero daba igual, yo como siempre llegando tarde.

viernes, 8 de noviembre de 2013

NO PUEDO

Aunque en mi favor, he de decir que lo intento y con mucha fuerza, pero no puedo.
Hago firme propósito todos los días. A veces, cuando me levanto, me digo a mí misma: hoy va a ser diferente, será una nueva etapa. Otras veces me lo digo por la noche, cuando consigo llegar despierta al momento en que rozo la almohada: a partir de mañana lo haré, no puede ser tan difícil, cuando todo el mundo lo hace.
Sin embargo, no sé si por efecto de la edad, por mi propio cambio interno, o por las circunstancias que me rodean, cuando empiezo a escuchar una conversación que me indigna, después de decirme a mí misma, por varias veces que no voy a intervenir, que no voy a expresar mi opinión y que puedo mostrar indiferencia…¡ZAS! Hachazo al canto. Arrojo todo aquello que mi cerebro y mi corazón intentaban retener y todos mis buenos propósitos se van al carajo. Incluso llego a mezclar, hábilmente, brusquedad con elocuencia, pero, ni siquiera eso, me hace quedar mejor.

jueves, 7 de noviembre de 2013

PROPORCIÓN INVERSA.

Ayer visitaba una clase repleta de niños de 11 años, y les explicaba que las decisiones que tomen como grupo, lo deben hacer por consenso, que deben aprender a exponer sus propuestas y sus criterios, a escuchar a los demás y a decidir entre todos. No sólo lo entendieron, sino que además lo pusieron en práctica.
Hoy, durante una clase con alumnos de 16 y 17 años, hacía hincapié, entre otras cosas, en la importancia del trabajo en equipo y de la escucha activa. A estos les costó un poco más, pero después de un par de dinámicas prácticas, lo han visto claro.
Esta noche, he asistido a una reunión extraordinaria de vecinos de la comunidad donde vivo, y de la que participo en los pocos asuntos en los estrictamente me obliga la ley. A la porra todas mis explicaciones sobre el consenso, el trabajo en equipo y la escucha activa.
Eso sí, no he dicho ni pío.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¡QUÉ TE FOLLEN!

¡Qué bonito! Qué frase más adecuada y socorrida para decir en la calle a pleno pulmón como respuesta a una llamada de atención. Qué variedad de vocabulario.
Más o menos, estas fueron las palabras de mi abuela, la primera vez, que estando de compras conmigo, escuchó cómo un “señor” se lo decía a otro, que le recriminaba el intentar colarse en la fila de la caja del supermercado.
Después de aquello la he oído en multitud de ocasiones y no siempre en el mismo tono ni con el mismo significado. Es lo que tiene el castellano.
No sé si por el recuerdo de aquella situación vivida con mi abuela, o por las propias situaciones en sí, desde luego, cuando más me indigna, es cuando se emplea como salida de tono cuando no tienen argumentos, ni razón; como esta tarde, cuando un hombre, desde el interior de su coche, le decía a otro, en tono cordial: el intermitente hay que ponerlo antes, machote. La respuesta del otro “tipo”, con la cabeza por fuera de la ventanilla del coche, no se hizo esperar: ¡Qué te follen!
A mi cabeza vino de forma automática la frase de mi abuela: ¡Qué bonito!

lunes, 4 de noviembre de 2013

RESUMEN SHUKRAN OCTUBRE 2013


Como todos los meses, Shukran nos ofrece un resumen de las noticias del mes de octubre,  relacionadas con el conflicto del Sáhara Occidental.

Al finalizar la lectura, he aprovechado para ver el documental "Western: Sáhara" que podéis ver directamente en este enlace.

domingo, 3 de noviembre de 2013

SOY DE PRELIMINARES

Creo que los preparativos previos siempre son importantes y valgan para demostrar mi creencia los siguientes ejemplos.
No hay nada como preparar una buena bebida, seleccionar un cómodo sillón, conectar la lámpara de lectura, encender el brasero y contar con toda la tarde por delante para devorar un libro. O elegir un atrayente sofá, preparar un exquisito avituallamiento, conseguir la temperatura adecuada y la iluminación precisa y disfrutar de una película.
En definitiva, sólo es leer un libro o ver una peli, aunque no es lo mismo. Un, “aquí te pillo, aquí te mato”, puede estar bien, pero unos buenos preliminares lo mejoran todo.