jueves, 24 de octubre de 2013

HÁGALO USTED MISMO


Me convierto en cajera cuando compro en una gran superficie, en chica de la gasolinera cuando tengo que repostar combustible, en banquera cuando gestiono mis cuentas (que no mi dinero) desde un cajero automático o desde internet, en peluquera cuando cambio la tonalidad de mi pelo en casa, y después de cursar, en un centro de formación, más de 400 horas para obtener el certificado de profesionalidad en diseño gráfico, descubro que hay varios programas, que además son gratuitos, que te permiten hacer unas fotocomposiciones monísimas y que te las imprimen directamente en un álbum de fotos.
Soy de la generación de “hágalo usted mismo”, pero por mucho que se empeñen, hay cosas en las que no es lo mismo, ¿para qué nos vamos a engañar?

miércoles, 23 de octubre de 2013

UN BUEN FINAL

Un mal comienzo del día requiere un buen final.
Después de un día en el que las noticias, tanto lejanas como cercanas, han sido desalentadoras, la llegada a casa, pasadas las diez de la noche, se convierte en el mejor momento.
Mientras me duchaba, al abrir el bote del gel (hoy he elegido uno supermegahidratante de almendras) he recordado el comentario de un compañero de la residencia de estudiantes donde yo vivía: “Ahora entiendo que las mujeres oláis tan bien” dijo mientras olía el contenido de mi frasco de crema hidratante.
En algo tenía razón, pues mi cuarto de baño desprendía un agradable aroma a gel y aceite de almendra dulce, a body spray de rosas blancas y a crema de aloe vera, cuando he terminado de ducharme.
Han seguido en mi cabeza mis tiempos de estudiantes y para cenar he preparado algo que en aquellos tiempos preparábamos con frecuencia y que no comía desde hacía años, un fantástico sándwich de atún.
Es un poco tarde, pero un buen libro amenizará la entrada al mundo de los sueños, de donde me hubiese gustado no salir esta mañana.
Quizá no sea lo mejor del mundo, pero para mí es un buen final para este extraño día.

martes, 22 de octubre de 2013

Y ESTO SÓLO ES EL COMIENZO DEL DÍA

Abro los ojos, porque mis despertadores amenazan con despertar a todos los vecinos del bloque, y mi televisión que comienza a funcionar a las siete menos cuarto de la mañana me ofrece la primera noticia del día: “La Audiencia nacional estudia hoy la puesta en libertad de la etarra Inés del Río, tras la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea que anula la doctrina Parot”.
Tras dos pestañeos que tienen por objetivo terminar de despertarme y ayudarme a discernir la realidad del mundo de los sueños, escucho la siguiente noticia: “Comienzan 3 jornadas de Huelga de Estudiantes de Institutos y Universidades”
Efectivamente este es mi mundo. Indignada por la primera y preocupada por la segunda, hago el primer intento de salir de la cama. Vuelta atrás. Ya hace frío. Al sacar los pies de la cama noto como ha llegado el otoño hasta mi habitación. Otro motivo más para levantarme cabreada.
Mi entrada en el baño, hábilmente amenizada por la radio, se completa con la información de que estamos en alerta por lluvias. ¡Genial! Sólo llevo diez minutos del día y tengo un cabreo del quince.
Ya se sabe que los buenos principios… pero..., bueno, a ver que me depara el resto de la jornada.

miércoles, 16 de octubre de 2013

BIEN, GRACIAS.

Cuando alguien te pregunte “¿Cómo te van las cosas?”, independientemente de cuál sea la realidad, debes contestar siempre: “Bien, Gracias”
 Si es amigo, se alegrará y si es enemigo, será una forma de joderlo.
Así es como me van a ir las cosas de ahora, en adelante: Bien, gracias.

martes, 15 de octubre de 2013

MI AGENDA

Muchas veces me pregunto ¿Cómo carajo consiguen dibujar eso?
Desde hace algún tiempo, está de moda una dinámica que suele hacerse en los variopintos cursos a los que asisto o incluso en los que, ya rara vez, imparto, y que consiste en dibujar en un solo folio dividido en tres partes, cómo te veías hace cinco años, como te ves ahora y como te ves dentro de cinco años.
Dibujar el pasado, fácil, ya pasó, solo hay que recordar. Dibujar el presente, más fácil aún, te ahorra incluso el ejercicio de memoria. ¿Dibujar el futuro? No tengo proyección de futuro. No sé si es defecto de fábrica o consecuencia de mi entorno, pero es así.
Mi futuro se aleja todo lo que lo hace la última anotación de mi agenda, que anuncia algún evento, que salvo catástrofes imprevistas, está destinado a cumplirse. Eso es lo más lejos que puedo ver.
Mi agenda, como la de casi todo el mundo, abarca una anualidad, y llegado final de año no sé qué será de mi vida. ¿Cómo voy a mirar cinco años hacia delante? No tendría páginas suficientes.

viernes, 11 de octubre de 2013

NO MÁS BODAS, POR FAVOR.


Por Dios, ni una boda más.
A aquellos que me conocéis, y de sobra lo sabéis, y a aquellos con los que me une un importante grado de compromiso, hago mi llamamiento: ¡No me gustan las bodas!
Nada más lejos de mi intención que ofender a nadie. No equivoquemos los términos. Me llena enormemente la felicidad de otros y por supuesto, disfruto mucho de la compañía, pero no en una boda, por favor. Yo particularmente, lo disfruto mucho más, desde el sofá de mi casa, o desde la terraza de un bar tomando un café.
No me importa en absoluto todos los preparativos previos: depilación, peluquería, manicura, incluso hasta me dejo dar un masaje relajante, pero después dejad que me quede en mi casa y disfrutaré de vuestra felicidad mucho más.
Creo que se debería inventar ya, la comunicación de boda con prohibición de asistencia. Lo sé, resulta un poco cafre, pero de verdad, aunque lo pueda parecer, más de uno y una, estoy segura de que lo agradecerían.
Invito al primero que se lo curre a que me envíe una de esas comunicaciones. Es más, al primero de mis conocidos/amigos, que lo haga, le mando regalo, lo prometo.
Cuando estéis preparando vuestra lista de boda, por favor, pensad en mí. Y cuando se os venga a la cabeza la idea: “A la boda de fulanito/a, seguro que no le apetecía, pero a la mía, ¿cómo no la voy a invitar? Le va a hacer ilusión”. Tampoooooco, porque la realidad es que NO ME GUSTAN LAS BODAS.
Seguiré siendo vuestra amiga, e iré a vuestra casa cuando sea invitada. Estoy dispuesta además a tragarme a visualizar vuestro video de la boda y todas las fotos del viaje de novios. Juro no quejarme y reírme sólo cuando proceda.
A los de los compromisos, aclaro que no sólo no me enfado con estas cosas, sino que suelo agradecerlo y en ocasiones puede ser un ascenso hacia una posible amistad. No me importa, en absoluto, que invitéis a todos aquellos con los que os une un grado de compromiso, similar, superior o inferior al mío. No hay problema. Jamás me voy a plantear el grado de una amistad o de un compromiso por el hecho de ser invitada o no a una boda con independencia del resto de los asistentes.
Insisto, que nadie se lo tome a mal, no es una cuestión personal contra nadie, sino un gusto, especialmente particular, pero que no me importaría que los demás apreciaran y respetasen. ¡No me gustan las bodas!
Por cierto, sí, este conjunto de reflexiones son debidas a que me estoy preparando para una. ¿Se me ha notado mucho? Y no, no estoy casada.


jueves, 10 de octubre de 2013

CÁLCULO DE PROBABILIDADES.



Cada vez que un dueño de la tierra proclama,
para quitarme este patrimonio
tendrán que pasar
sobre mi cadáver,
debería tener en cuenta
que a veces
pasan.

 
Mario Benedetti