sábado, 16 de marzo de 2013

EL ÚLTIMO OLVIDO


Desde el sillón donde la habían colocado, miró fijamente a todas aquellas personas que, corriendo de un lado a otro, se marchaban con una ligera despedida.
No recordaba qué hacía allí, y porqué estaba con esas personas a las que no conocía.
Miró a un lado y a otro y se reconoció en algunas fotos que colgaban de la pared, alguien las habría robado de algún sitio, pero no lograba recordar de dónde, y le pareció inútil cualquier intento de forzar la memoria.
Cuando se encontró sola por fin, colocó una mano sobre otra, se relajó y los ojos se fueron cerrando suavemente. Algo se le estaba olvidando, pero no lo creyó importante porque se encontraba bien, ya pensaría en ello después.
Se le había olvidado cómo respirar, y en un último instante de semiconsciencia escuchó que alguien gritaba: ¡mamá!¡ mamá! ¡por Dios, mamá!
No recordaba tener ninguna hija; no la estaban llamando a ella, por lo que simplemente se dejó ir.

viernes, 15 de marzo de 2013

SEMÁFOROS EN LAS PUERTAS


Ayer, mientras transitaba por la Avenida Sinforiano Madroñero de Badajoz, tuve que parar en un par de pasos de cebra en los que eché de menos el semáforo. La visibilidad dejaba mucho que desear porque además de ser una avenida con mucho tráfico, había varios coches aparcados en doble fila y las paradas fueron considerablemente bruscas pues los peatones aparecían de entre los coches sin ser vistos previamente.
Cuando llegué al Hospital Infanta Cristina, encontré los semáforos que andaba buscando, solo que no entendí muy bien que hacían colocados en las puertas de Consultas Externas, pero en las puertas por donde se accede andando.

 El semáforo está en rojo durante un ratito, 



El tiempo justo para que se acumulen en la puerta un número indeterminado de personas.

Al cambiar a verde, se produce el tránsito de personas que entran y que salen.

 


Por más que observé no encontré ninguna situación de riesgo que requiera el uso de un semáforo.
En ningún momento hubo riesgo de atropello, aunque sí me pude dar cuenta de que casi se colapsa el hueco de la puerta en el momento en que el semáforo se pone en verde, ya que lo hace tanto para los que entran como para los que salen al mismo tiempo.


En fin, una más de las situaciones a las que no logro encontrarle una explicación.
 

miércoles, 13 de marzo de 2013

HURGANDO, HURGANDO…

Esta tarde, tras la noticia del nombramiento del nuevo Papa, me comentaba una amiga sobre el origen y procedencia del mismo y destacaba los fallidos intentos de unos y otros de sacar a la luz sus trapos sucios, aunque, se desconoce si ha sido por la incapacidad de los buscadores, por falta de tiempo, o por la ausencia de datos.
Dos horas después de esa conversación entro en mi blog y la primera entrada que leo de los blogs por los que paso habla sobre ese tema.
Y es que hoy por hoy, nadie está a salvo de nada, ni siquiera el Papa.