domingo, 8 de diciembre de 2013

LA PARTE NO FALLIDA DE NUESTRO “PEQUEÑO” PLAN DE INVERSIONES

Ayer no fue un día de color rosa, sino un fantástico día de otoño que presentaba una extensa gama de colores verdes, marrones y ocres.


Mientras paseaba cerca del río y disfrutaba del paisaje, iba pensando en que mis impuestos tienen otro destino además de llenar los sobres de unos y otros, cuadrar la caja B de algunas empresas beneficiarias de malversaciones y pagar los sueldazos y los gastos correspondientes a las fiestas, viajes y celebraciones variopintas de quienes ostentan altos cargos y se creen con derecho a todo.
Si bien una buena parte está destinado a todo eso, otra parte, de la que desconozco la cuantía, es como un pequeño plan de inversiones del que obtengo mi particular beneficio en el día a día; pudiendo disfrutar de una zona de paseo en un bonito parque, de un puente que me permite cruzar el río sin riesgo de ser atropellada y de una biblioteca que me proporciona un buen servicio de asesoramiento y préstamo, y que visito con asiduidad, entre otras cosas. Y todos estos servicios sin coste adicional, que no gratis, pero sin necesidad alguna de liquidez económica inmediata.
Como no quise estropear el día, que lucía espléndido, no me paré a pensar de cuántas cosas más podríamos disfrutar todos y de cuántas menos nos recortarían si el cien por cien de mis impuestos y los de los demás se destinaran donde debieran.
Aunque sólo fuese por un día, prefería quedarme con la parte positiva. El día y sus colores, se lo merecían.

jueves, 5 de diciembre de 2013

MALETAS DE HOY Y DE MAÑANA

Una acertada decisión pre-vacacional me ha llevado hoy a la estación de autobuses de Plasencia.
Es el inicio del puente de la Constitución, o de la Inmaculada, o de la Mártir para los emeritenses. Por ese motivo, en el transcurso de mi espera, decenas de maletas han deambulado por los andenes, unas empujadas y otras arrastradas, unas que iban y otras que venían, pero todas ellas con destinos comarcales, provinciales, regionales, o como mucho nacionales.
Todavía esas maletas portan las ilusiones de estudiantes que aspiran a aplicar todos esos conocimientos en su localidad, en su provincia, en su región, o como mucho en su país.
Todavía esas maletas no han tenido que cargar con los miedos, la incertidumbre, el pasaporte y el permiso de trabajo para salir del país sin fecha en el billete de vuelta. Pero si algún día lo tienen que hacer, serán las mismas, porque entonces no habrá para cambiar de modelo. Lo único que cambiará será el contenido.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

LOS OBJETOS PERDIDOS

Al iniciar esta entrada he buscado en el diccionario la palabra perder. El motivo era asegurarme de que todos aquellos objetos que yo no consideraba perdidos, sino despistadillos por ahí, no habían ido a parar al mundo de los objetos perdidos.
Lamentablemente con esta búsqueda he ahogado todas mis esperanzas, pues la primera acepción de la palabra perder es: “Dejar de tener o no encontrar alguna cosa que se poseía”. “No encontrar” es para mí la palabra clave y mi especialidad.
El noventa por ciento de los objetos que habitan en ese mundo, deben ser míos. Una gran parte de estos, han llegado hasta allí por esa manía mía de guardar algunas cosas, no donde pudiera parecer lógico, sino donde primero caben. Otra parte, algo menos importante, son objetos que emigran allí por falta de uso. Supongo que deben aburrirse de vivir conmigo sin que yo muestre el más mínimo interés por ellos y simplemente se van con la seguridad de que tardaré un tiempo en echarlos de menos. Y una última parte, también muy importante, pero más por su valor que por su cantidad, son de aquellos objetos que llevan la etiqueta: “Lo voy a guardar aquí, para que no se me olvide”. Estos han llegado a ese mundo por exceso de celo, aunque evidentemente mal aplicado. Así deben convivir allí, al menos ocho copias de mi libro de familia, un par de pasaportes que ya han debido caducar y otros objetos similares.
Sólo me queda el consuelo de que aún tengo objetos que me son fieles, y que a pesar de mis despistes, hacen un verdadero esfuerzo por permanecer conmigo. Hoy ha vuelto a aparecer mi pitillera, a la que me resistía a dar por perdida, pero que ha andado despistadilla cuatro o cinco días.

LA PRIMERA CENA

Bueno, ya hemos comenzado. Las cenas de Navidad ya están aquí.
Con esto de la crisis, los brotes verdes, son como los billetes de quinientos euros. Se habla de ellos, pero nadie los ve. Una noticia afirmaba que la situación no volverá a la normalidad hasta el 2033. Eso son veinte años más y muchas más cenas de Navidad.
Por ese motivo, la primera de este año ha sido en la intimidad de mi casa.
La verdad es que ha sido circunstancial, pero en definitiva ha cumplido con creces los objetivos de estos eventos, que no son otros, por lo menos para mí, que reunirme con las personas con las que me apetece celebrar la Navidad y pasar una velada agradable. Una pareja, amiga nuestra ha hecho un ligero cambio en sus planes de viaje para pasar por Mérida esta noche. Sólo hemos sido cuatro, y aunque la comida no ha sido de restaurante de muchos tenedores ni con estrellas michelín, ha dado el apaño. Un buen vino, según decían ellos, porque yo de eso entiendo poco, y una conversación amena y divertida le han puesto la guinda al pastel. Por un rato nadie ha hablado de crisis, ni de política, ni de trabajo, ni de la falta del mismo. Por un rato, el cine, las novelas, el teatro, la música y unos fantásticos planes de futuro han invadido el salón de mi casa.
No ha faltado el champán, ni los polvorones y el turrón, pero sí los adornos navideños. Me parecía un poco pronto. Eso toca este fin de semana.

martes, 3 de diciembre de 2013

Y TODO EN UN LUNES

Que alguien te haga abrir bien los ojos, en ocasiones, sólo sirve para ver, con claridad, lo que se te viene encima.
No quiero entender las cosas. Cuanto más cosas entiendo, más consciente soy de la cantidad de ostias que me quedan por recibir todavía.
Y esto que sólo es lunes. No quiero pensar cuando llegue el jueves. Espero que el largo fin de semana que viene vaya asentando las aguas.

lunes, 2 de diciembre de 2013

RESUMEN NOTICIAS SHUKRAN NOVIEMBRE 2013


El resumen de noticias del mes de noviembre referentes al conflicto del Sáhara Occidental lo tenéis aquí

domingo, 1 de diciembre de 2013

VISITA A ALCÁNTARA

Corrían los primeros años del siglo XIII, cuando la Orden de Alcántara, inicialmente llamada la Orden de los Caballeros de Julián de Pereiro, defendía la ciudad del ataque de los musulmanes.

A esos años nos han trasladado hoy las palabras de la guía del Convento de San Benito, en la localidad de Alcántara y la ilusión de una alcantarina, amiga nuestra y promotora de este viaje.

  




Como no podía ser de otra forma, tras pasear por sus calles, disfrutar de sus magníficos paisajes y tomar algo en la Plaza de Portugal, allí conocida como la “Plaza la Pera”, hemos continuado hacia el puente, del que ya nos habían dado datos y ensañado sus planos originales, durante la visita al convento. Verlo en fotos está muy bien. Hacerlo en persona, es una auténtica maravilla. Además de verlo, puedes pasear por él y sentir su altura si te atreves a mirar hacia los más de treinta metros que te separan del agua del Tajo.






Mientras cruzábamos al otro lado, íbamos calculando en qué punto exactamente se llevaron a cabo las reconstrucciones que fueron necesarias tras la destrucción parcial de algunas de sus partes, que se realizaron para la defensa de la ciudad.
Viajar en el tiempo a través de los libros de historia te enriquece la mente, hacerlo a través de estas visitas, unidas a las adecuadas palabras de una buena conocedora y la brisa rozándote la cara mientras pisas las piedras, enriquece el alma.



Si todo esto se guisa con una buena dosis de risas y la mejor compañía posible, el resultado es un manjar exquisito.
El punto final del viaje, un café en la Hospedería y planificar la segunda visita para ver todo aquello que nos ha quedado pendiente, como el barrio judío, el centro de interpretación… En fin, esas cosillas, que un día cualquiera te pueden hacer volver.
Muchas gracias Marisa.