miércoles, 13 de junio de 2012

FACEBOOK?

Este fin de semana, en un evento de los llamados BBC, (el mío era un bautizo), mis primos se llevaban las manos a la cabeza cuando ante la pregunta ¿tienes Facebook? yo contestaba que no.
Uno de ellos comentaba la opción de hacer una cena solo de primos y organizarla a través del Facebook, como si no se pudiera hacer por teléfono como toda la vida.
Una de mis primas, imagino que suponiendo que esto de la informática no es lo mío, me tranquilizaba diciéndome que ella me mandaba una invitación desde el suyo.
Al llegar a casa recordé los comentarios y se me ocurrió poner en el google la palabra Facebook.
Pero claro, a todo el mundo le sale la página directa para crearse una cuenta y a mí me sale una página que me queda mirando para Guadalajara. (Está claro que la investigación no es lo mío, además de lenta, la mayoría de las veces no encuentro lo que busco).
MÁS DE UN TERCIO DE LOS DIVORCIOS SON CAUSADOS POR MAL USO DE FACEBOOK
¿Cómo puede asegurarse de que Facebook no se convierta en un lugar de tentación y de la infidelidad?
No lo he leído entero, porque al final, tanto por mi ignorancia sobre Facebook, como sobre las cuestiones religiosas,  me ha dado grima.
Yo dudando sobre poner mis datos en internet, en una red social en la que todo el mundo participa y sin controlar mucho el tema y ahora resulta que ese es el menor de mis problemas.
De momento este es un motivo más por el que me lo estoy pensando. Tendré que investigar un poco más, porque no quiero poner en peligro un sacramento del que todavía no he hecho uso.

domingo, 10 de junio de 2012

EL LADRÓN DE ENERGÍA

Hay personas con capacidad para absorber la energía de los demás. Había oído algo sobre el tema, pero sentirlo es diferente.
No entendía por qué después de sus llamadas o los encuentros personales que hemos mantenido siempre me dolía la cabeza y terminaba totalmente agotada. De forma habitual lo achacaba a las horas a las que se producían estos eventos, normalmente por la tarde o casi de noche. Sin embargo, después de una reunión a primera hora de la mañana, me sentí exactamente igual que si fueran las doce de la noche. Él, por el contrario, más bien tranquilo al inicio de la jornada, abandonaba el lugar pletórico al finalizar el trabajo. Noté que la mayor parte de esa energía que iba derrochando había sido mía un par de horas antes. Él es una persona con esa capacidad y yo he sido su víctima en más de una ocasión.
Ya sólo me falta averiguar cuál es el mejor remedio para evitarlo. No necesito ni un generador ni un acumulador, tan sólo necesito un retenedor de energía.

miércoles, 6 de junio de 2012

INCONTINENCIA VERBAL

Me costaba definir a aquellas personas que de forma incontrolada, sueltan por su boca todo aquello que pasa por su cabeza, sin pensarlo, sin medirlo y llegando a contradecirse en multitud de ocasiones.
Al escuchar a una docente pronunciar estas palabras al referirse a un alumno se agolparon en mi cabeza las imágenes de varias personas que sufren de este mal.
No sé si tiene cura, pero para algunos, se me ocurre así de principio, un tratamiento de choque consistente en una sobredosis de humildad.

lunes, 4 de junio de 2012

UNA RETIRADA A TIEMPO

¿Qué se hace cuando un ciudadano quiere pegar a un funcionario?
Muy defensora del diálogo por encima de todo y de “violencia no” y bajo ningún concepto, hace unos días, he tenido que hacer acopio de todas mis fuerzas, tanto físicas como morales, para sujetar a una persona que tras perder los nervios y saturado de impotencia, pretendía partirle la cabeza a un funcionario.
Mi nivel de empatía, en lo referente a la impotencia, rebasaba todos los límites posibles. Entendía a este ciudadano por haberme encontrado en situaciones similares, aunque bien es verdad que no se puede meter a todo el mundo en el mismo saco.
Mis explicaciones y las de las personas que ejercíamos de testigos iban todas encaminadas a la redacción de una reclamación que por desgracia todos sabemos dónde va a ir a parar.
El momento de mayor riesgo se produjo justo al final del encuentro, cuando el trabajador público quemando un último cartucho de chulería intentaba llevarse la razón para su casa y a todos los allí presente nos supuso un esfuerzo extra sujetar a este ciudadano.
Hay momentos en los que más vale una buena retirada a tiempo que una gran batalla.
Qué pena que algunos no sean capaces de verlo.

domingo, 3 de junio de 2012

LOS LIBROS

Mientras leía las aventuras de Huga la Tortuga en el blog del que os dejo el enlace, me he encontrado con un post que me ha parecido una chulada, más que recomendable y sobre todo original. (Claro, que conociéndome, al igual es del siglo pasado)

En estas fiestas, regala libros. Para leer, para escribir, para calzar muebles, para hacer biceps, para adornar la estantería..., ¡¡¡para lo que quieras!!! un producto muy útil y que no caduca.
Más info en www.rumorvisual.com

sábado, 2 de junio de 2012

EL ESCUDO

Al entrar en comisaría en el intento de cumplir con uno de los encargos de una amiga, me he quedado paralizada al ver a una chica víctima de algún tipo de agresión física que lloraba amargamente entre nervios e indecisión. Su cara y parte de su cuello mostraban moretones que sobrepasaban con creces la extensión y la intensidad de lo que un golpe normal puede dejar como rastro.
Ha salido del hospital y viene a ratificarse en la denuncia.- Me comentaba la persona de contacto a la que tenía que entregar un sobre con documentos.
Me costó reaccionar. No era capaz de apartar la mirada de ella y mi alma y mi estómago se encogían por momentos.
Hace unos 13 años mi cara y mi cuello mostraban aquellas señales. Gracias a Dios no fueron consecuencia de ningún tipo de violencia. Fue un accidente por unas escaleras y me costó bastante convencer a la psicóloga del hospital de cómo habían sucedido los hechos, pues al verme aparecer llamaron a la policía y con una atención exquisita buscaban mi reacción para que pusiera la debida denuncia que, obviamente, no procedía.
Desde donde yo realizaba mis gestiones, podía observarla en el despacho de al lado. Estaba sola.
Recordé entonces el momento de mi accidente en el que mi cabeza, situada a 1,72 ctms de altura, impactaba contra el suelo fisurándome la parte alta del maxilar superior. Fue un instante que quedó grabado a fuego en mi cerebro. El dolor hizo que perdiera la consciencia durante un instante. Estaba muy por encima de lo que yo podía soportar.
¿Cuántos golpes ha tenido que recibir esa persona hasta que le han causado esos daños?
Posiblemente el primero ni siquiera lo viera venir.
¿Cómo se ha tenido que sentir en el momento de cada uno de los impactos?
El policía que me atendía y que comprobaba los documentos que yo le había dado, intentaba llamar mi atención con comentarios banales que fui incapaz casi de escuchar.
En esos instantes mis lágrimas afloraron a raíz de sentimientos encontrados, impotencia, dolor ajeno, rabia y ganas de consolar.
Por más que busco en mi interior situaciones que puedan alterar a alguien, no consigo encontrar una sola que pueda justificar algo así.
¿Cómo se puede golpear a una persona hasta hacer un daño semejante llegando a veces, incluso hasta quitar la vida?
El agente que ya recogía todo el papeleo que tenía disperso por la mesa se justificaba con la necesidad que tenían ellos de crearse un escudo antes situaciones como esas para poder sobrevivir en el día a día.
Recogí mi justificante de entrega, llegué a la puerta de salida y al volver la vista atrás, en una última mirada, le pregunté ¿dónde estaba el escudo cuando esa chica lo necesitó?

viernes, 1 de junio de 2012

LA COSTILLA DE ADAN.

Después de una semana intensa, tanto por su contenido como por su duración, completita, con todos sus días, sin faltarle ninguno, no hay nada como el viernes por la noche, fin de jornada, fin de semana. Perfecto.
Una llamada de última hora, anuncia cena para dos. El frigorífico vacío (no ha llegado la compra del sábado). Habrá que improvisar y tirar del arte culinario del que por cierto ando escasa.
En mi cabeza el título de una película “Adivina quién viene esta noche”. Apropiada, divertida y compartible.
Tras dos vueltas más a mis pensamientos, cambio de planes. Al final se proyectará “La costilla de Adan”. Risas aseguradas con mi película favorita.
Matrimonio de abogados enfrentados en un caso de intento de homicidio en los americanos años 40. (Dirigida por George Cukor y protagonizada por Katherine Hepburn y Spencer Tracy, entre otros).
Buen sofá, Coca cola, palomitas y alguna que otra “chuche” amenizarán la velada.
Buen comienzo para un fin de semana.